miércoles, 21 de mayo de 2014

Centenario

Miranda ciudad abierta


 Que veinte años no es nada
lo cantaba un argentino
pintando en lienzo de tango
el reencuentro de un amor

Y cien años no son nada
si se habla de una ciudad.
 Título que José Alfaro pidió al rey
y Alfonso trece no se lo pudo negar

Son ya casi cuarenta años,
parecería que fue ayer,
cuando vine siendo un joven
emigrado a esta ciudad

He trabajado y vivido
intentando armonizar
mis inquietudes y sueños
con costumbres de otras gentes
y poderme así integrar

Miranda tiene regalos,
junto con su situación,
de clima,  de tierra y agua
y gente de cien culturas
que ahora son su población

Aquí sí que se juntan los caminos
aquí el Ebro se puede conseguir.
Miranda ha recibido siempre gentes
mezclándose con quien ya estaba aquí

De un castillo ya en ruinas y sin guerra
se perdió la estructura militar
con sus piedras se hicieron nuevas casas
para vivir dignamente y trabajar

Allende puso Keller su mirada
Miranda se tenía que ensanchar
Con el tren, la Fefasa y el azúcar
mezclamos el talante campesino
con formas de una urbe ya industrial

Supimos trabajar y divertirnos
y también nos supimos asociar.
Fue el Salón la Lira para el baile
 algo que se pudo disfrutarº

El Danubio, el Imperio y la Morena
el Velandia, el Negrete y el Suizo
y en la calle del Olmo un bar abierto
en los bajos de cada edificio

Actores al Mecisa y Avenida
Novedades, Cinema y al Astoria
y en el ITI con su cine forum
con otros ojos se veía la historia

Y en el veinte estrenamos el Apolo
que ahora vamos a recuperar
cuan la Ronda desplazó a la vía
que rompía en dos mitades la ciudad

Inventamos un santo al que queremos
que la iglesia no nos pudo atribuir
sin mirar privilegios del pasado
el futuro es lo que hay que construir

No me gusta hablar de nada regalado
ni vivir con la vista puesta atrás
sin perder la memoria y sin complejos
valoremos qué podemos mejorar

El Ebro es un río no sólo nuestro,
del aire hay que pensar también igual
y esta tierra que ahora nosotros pisamos
no podemos privarla de su vida
con heridas que podamos evitar

Hacer ciudad no es sólo obligaciones
de otra gente o de la autoridad
haciendo cosas simples, somos tantos,
que no hay más que saber multiplicar

Reciclemos las basuras...
y también la formación.
Ajustar desigualdades entre el hombre y la mujer...
El emigrante distinto que está viniendo a vivir
no es tan distinto al antiguo
 a los que estamos aquí

Vive la fiesta, trabaja,
conserva nuestra ciudad
no hay problema, es compatible
saber que somos distintos
y mezclando nuestros mitos

buscar la felicidad

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